miércoles, 21 de octubre de 2009

LA DIFICULTAD DE SER PADRE, FERRARI 250 GTO, CARRERA 1/24


Tener que contarle a un hijo o hija que tu no eres su padre biológico no tengo duda de que conllevará una gran responsabilidad, además de una buena dosis de tensión emocional a lo que hay que añadir un handicap más, buscar el momento y el lugar adecuado, conocer muy bien las reaacciones del hijo o hija en cuestión, en definitiva, una situación que se me antoja embarazosa. La verdad es que viendo el bellezón de hija que tengo uno se plantea muchos interrogantes, jur jur jur, pero este no es el origen de la historieta o al menos eso creo, jur jur jur. La cosa es que día sí y día no me planteo eliminar de mi colección alguno de los modelos considerados "menores". Sobre todo pensando en el espacio y más ahora que un nuevo miembro de la familia está en camino. Y también como no, pensando en el límite que debería tener una colección para que no dejara de ser reconocible, la crisis, en definitiva, todas esas cosas que los coleccionistas tenemos en la cabeza.





Pues bien, en esta dinámica pseudo trascendente en la que me muevo con cierta frecuencia en las últimas semanas, me dispuse a sacarle unas fotuquis al flamante 250GTO 1/24 de carrera, y en ese mismo momento consideré que quizá había llegado la hora de desprenderme del 250 GTO de Pink Car. Si lo sé, es obvio que no está al nivel del Fly ni del Superslot( me refiero a PINKCAR), eso lo sé, y de hecho he estado a punto de venderlo y regalarlo en infinidad de ocasiones, Rodrigo lo podía haber tenido en su colección pero lo rechazó amablemente, lo comprendo. Pero amigos tras la historieta que viene a continuación, decidí que aunque no fuera un hijo natural, a la hora de plantearme seriamente que abandonara la colección, me di cuenta que no siendo el más guapo de mis niños, y habiendo venido al mundo de micolección en un momento en el que ni siquiera sabía que quería coleccionar, se merecía un hueco, pero también una buena dosis de verdad.


Toy Tale II

Nuestro héroe de hoy ( FERRARI 250 GTO, SEBRING 1964, 1/24) desde ahora SEBRING 64, estaba rodando en el humilde circuito carrera en el que había transcurrido su vida. Día de sol y nube en el exterior, cesped mojado, temperatura variable, esto es slot from the north, hacemos honor a nuestro nombre.
El 250GTO SEBRING 64 no rodaba mucho en compañía, aunque tenía la posibilidad de hacerlo con su padre, un magnifico Exclusive (250GTswb) conducido por Moss en el Tourist throphy del 60, sus dos tíos ( otros dos 250GTswb), con varios de sus primos (330P4), y eso sin olvidar a los más o menos cohetaneos 906, corvettes del 62, etc. Pero SEBRING soñaba con rodar junto a uno de sus hermanos de escala, en concreto al que compitió en la Targa Florio de 1964. Su hermano era un outsider, el rojo no iba con él, a él le gustaba el amarillo y el azul, siempre mirando hacia el norte, enamorado de las mujeres suecas( ¿Quién no?), se había dejado llevar por los tópicos y aseguraba que en Italia sólo había mujeres que van a misa y preparan osobuco a la piamontesa.



Aunque su hermano consideraba Getxo un lugar aceptable para vivir, lo de aterrizar y compartir colección con SEBRING se estaba haciendo esperar. Pero SEBRING 64 no le guardaba rencor, a fin de cuentas era su hermano, la misma sangre el mismo plástico inyectado formaba parte de su carrocería, las mismas luces, las mismas ruedas, tan sólo la pátina exterior los hacían un poco diferentes, y en la vida, hasta en la de un juguete se puede elegir casi todo, excepto la familia, eso está marcado en el código de barras.
Hasta que su hermano decidiera regresar y formar parte del grupo 1/24, SEBRING se había convertido casi sin quererlo, en el padre adoptivo de un encantador 250 de PINK CAR y durante un tiempo pasear con aquel hijo que no lo era se había convertido en uno de sus mayores placeres. SEBRING era un buen coche, además de muy bonito, de eso no había duda, pero en su acto de buena fe, no había tenido en cuenta las consecuencias que podía acarrearle.


Desde hacía unas semanas, PINK CAR le venía acosando con preguntas de todo género.
Las relacionadas con el tamaño eran recurrentes, pero SEBRING le explicaba que tan sólo era un coche de crecimiento tardío, no quería acomplejarlo y confesarle la verdad, ser un 1/32 no es un problema si a tu alrededor sólo tienes 1/32 . Pero cuando a tu lado circula un 1/24...
Lo cierto es que SEBRING amaba a PINKCAR. Quizá por que le recordaba a su hermano, a fin de cuentas era un Targa Florio. Quizá porque no tuvo las oportunidades que tuvieron otros 1/32 posteriores como FLY o SUPERSLOT de crecer en una familia con posibles, y quizá porque el respeto que sentía por otros PINKCAR como el escarabajo eran sinceros y profundos, por lo que siempre encontraba una excusa para no contarle la verdad.
Pero PINK CAR no era tonto y al girar sus faros mientras paseaba hacía el resto de 1/24, entre los que descansaban sus supestos abuelos y demás familia, se daba cuenta de que hacía ya mucho tiempo que debería haber crecido.
Pero no era sólo eso, no había parecido en sus voces, en la forma de vestir, en los gestos en la carretera. No se trataba exclusivamente de una cuestión de tamaño. Aunque era verdad que PINK CAR se sentía en cierta manera bello, sobre todo por ese brillo tan especial y un poco artificial que tenía su carrocería.


Así que un día se armó de valor y decidió acabar de una vez por todas con esa lucha interna.
- Padre
-Sí, hijo
-Si algún día te encontraras un 250GTO en la estantería.
-Ajá
-Y ese 250 no fuera ni tan grande, ni tan bello, ni tan silencioso como se espera de un CARRERA 1/24. ¿Tú que harías?
-En el caso poco probable que eso ocurriera- mintió Sebring-Lo acogería, lo cuidaría, le quitaría el polvo, le engrasaría la trasmisión como a cualquier otro GTO CARRERA.
-¿Pero le amarías?
- De eso no hay duda
-Y si faltara sitio en la estantería y otro 250GTO CARRERA 1/24 llegara, ¿Qué harías con el pequeño 250?
En ese momento, a SEBRING se le encogió el mabuchi y las ópticas delanteras brillaron como nunca lo habían hecho hasta entonces generando en las paredes de la habitación una serie de reflejos que a PINK CAR no le pasaron desapercibidos, durante un largo minuto que padeció como si fuera una vida, no contestó intentando buscar las palabras precisas.

-Hijo, si eso ocurriera, abriría mi caja urna, y mi pequeño 250 descansaría sobre mi techo, libre de polvo, frío, o cualquier otra cosa que pudiera dañarle, de esto puedes estar seguro.

PINK CAR miró a los faros a su padre y al ver aquel brillo tan sincero, al verlo tan grande y seguro, su tampografía cristalina, sus luces y todas esas cosas que tenían los carrera 1/24, el también se sintió seguro y enseguida se dio cuenta de que ese rumor interior que lo perseguía desde hacía meses, había quedado en silencio. Su futuro estaba asegurado, aunque no creciera, aunque nunca llegara a ser un 1/24, el tenía un sitio, en la colección.
La liberación también llego a SEBRING quien tomo conciencia de lo que significaba para el pequeño 250, y desde entonces se mostró receptivo a rodar con otros 1/24, su hermano TARGA azul y amarillo regresaría, o no, quien podía asegurarlo, hasta entonces se había propuesto disfrutar de su familia, disfrutar de la colección.

Dedicado a E.L.J, madre entre las madres.

Salud amiguitos.


PD: He tenido serios problemas con el html, por lo que iré completando la entrada con más fotos. Y recordar que no es bueno obsesionarse con comprar otro coche cuando entre nuestras colecciones hay muchos olvidados que merecen una oportunidad.



7 comentarios:

DEMO dijo...

Cojoentrada!! Jejeje..., muy buena historia, muy muy Slot from the North. Las fotos, como siempre, una gozada y con una presentación de lujo.

Lo de "se le encogió el mabuchi es genial"..., lo apunto!!

"Sebring" realmente es más mayor que Targa; aunque Targa sea de 1963 y Sebring de 1964...,

y es que Sebring nació, el mayor de sus hermanos, en el seno de una familia de bien el 12 de junio de 1962 y adoptada por una familia, de las mejores, en América..., cómo suena de moderno..., jeje.

mientras que Targa nació el 9 de julio de 1962 siendo igualmente adoptado por gente pudiente, noble y Neutral por excelencia.

Si no me salen mal las cuentas y lecturas claro está... En cualquier caso, si necesitas espacio, ya sabes que hay familias de acogida por doquier :)

Salud!!

supergenix dijo...

Así, así me gusta Luis, acotando, que yo con los datos y las fechas soy un desastre. Aunque aquí el término mayor se refiere al tamaño, 1/24. A ver cuando me hago con el Targa azul y amarillo en 1/24, es puturrudefuá, jur jur jur.

Deberá esperar, como todo... ahora hay prioridades

Alceo dijo...

Willy, si a la pasión que nos une le añades esa maravillosa forma de contar las cosas, sólo hay un resultado posible. Pero las palabras se me quedan cortas. Desgraciademante, no tengo tu habilidad para expresarme.

Así que sólo diré: GENIAL

J.C.Nogueira dijo...

Hola.
Que novela.
Mas parecia una visita a lo psiquiatra.
Siempre surpreendente!
Saludos.
J.C.Nogueira

Joan-er-cunyao dijo...

Wenas!!! Bonita historia Guillermo, como ya te han comentado, tienes facilidad para el lenguaje escrito, fresco, sencillo, se lee "solo"...es único. A otros nos cuesta más y no llegamos a resultados como éste.
Felicidades.
Las fotos... cuando el coche es bello, salen "solas".
Adeu y gassssss

Jorge Luis dijo...

¿La caja de kleenex, por favor? Snniiiifffff

¿Soy yo, que me estoy volviendo ñoño con el paso de los años, o el texto es casi de un Juan Ramón Jiménez?

No words ..., y no te deshagas nunca de él. Yo vendí mis Pink-Car, ya que el 2 CV crema y los dos Beetle parecían no encontrar acogida entre los soberbios Mustangs, 'Vettes, Camaros, GTOs (de Pontiac, no de Ferrari), Chargers, Cudas, Roadrunners y demás "good ol' American Iron" que pueblan mi casa, y ahora me arrepiento sinceramente de haberlo hecho.

supergenix dijo...

Que cosas dices Jorge, me voy a poner rojo...jur jur jur.